Sevilla es la ciudad con más palacios habitados de España, y muchos siguen en manos de las mismas familias nobles que los construyeron. Esta ruta abre las puertas que el turismo masivo ignora: la Casa de Pilatos y su Vía Crucis de 1521, los mosaicos romanos que la Condesa de Lebrija compró al peso, el jardín de los Alba donde nació Machado y la torre mudéjar de la Algaba. Señorío, arte y azulejo en tres horas de paseo.
El recorrido
Apartamento Esencia Sevilla
Punto de partida de la ruta. Sal desde el alojamiento hacia la primera parada.
Casa de Pilatos
Palacio mudéjar-renacentista iniciado por el Marqués de Tarifa tras su peregrinación a Jerusalén.
Consejo: En 1521 el Marqués colocó una cruz de jaspe en la puerta y marcó desde ahí las 14 estaciones del Vía Crucis: la última cayó "por casualidad" junto a los Caños de Carmona. Ese Vía Crucis aún se celebra.
Palacio de la Condesa de Lebrija
La "casa mejor pavimentada de Europa": sus suelos son mosaicos romanos traídos de Itálica.
Consejo: La Condesa compró mosaicos a los campesinos de Santiponce pagando por metro cuadrado. El patio está literalmente pavimentado con historia romana.
Palacio de las Dueñas
Casa de los Alba: jardines de naranjos, patio gótico-mudéjar y la habitación donde nació Antonio Machado.
Consejo: Machado escribió sobre "el jardín que tiene la luz de la tarde": es este. Visita la cuadra con el carro de caballos de la Cayetana de Alba.
Palacio de la Algaba
Torre mudéjar del siglo XIV entre naranjos: hoy centro de interpretación de la Sevilla medieval.
Consejo: Gratis y casi desconocido: la torre ofrece una de las pocas vistas sobre los tejados del casco norte.
Hospital de los Venerables
Residencia barroca de sacerdotes con el fresco de Valdés Leal en el techo de la iglesia.
Consejo: Mira el techo de la sacristía: "El triunfo de la Cruz" de Valdés Leal, pintado en una sola jornada según la leyenda.